Ir directamente al contenido

Hesiquía blog

Dos ermitaños en una cueva
  • Escala mística

    5 de julio de 2010
    San Juan de la Cruz

    Fragmentos:

    …cuán secreto y diferente del saber del hombre es este camino y subida para Dios. Lo cual se ve bien, pues que ordinariamente lo que en él es de mas provecho, que es irse perdiendo y aniquilando a sí mismo, tiene por peor; y lo que menos vale, que es hallar su consuelo y gusto, en que ordinariamente antes pierde que gana, eso lo tiene por mejor…

    1. Decimos, pues, que los grados de esta escala de amor por donde el alma de uno en otro va subiendo a Dios, son diez:

    El primer grado de amor hace enfermar al alma provechosamente…pero esta enfermedad no es de muerte, sino para gloria de Dios, porque en esta enfermedad desfallece el alma al pecado y a todas las cosas que no son de Dios…

    Porque así como el enfermo pierde el apetito y gusto de todos los manjares y muda el color primero, así también en este grado de amor pierde el alma el gusto y apetito de todas las cosas…

    …en ninguna cosa puede hallar gusto, arrimo, ni consuelo ni asiento. Por lo cual de este grado luego va comenzando a subir al segundo grado.

    2. El segundo grado hace al alma buscar sin cesar a Dios…María Magdalena ni aún en los ángeles del sepulcro reparó. Aquí en este grado, tan solícita anda el alma, que en todas las cosas busca al Amado…cuando come, cuando duerme, cuando vela, cuando hace cualquier cosa, todo su cuidado es en el Amado, según arriba queda dicho en las ansias de amor.

    3. El tercer grado de la escala amorosa es el que hace al alma obrar y le pone calor para no faltar…en este grado las obras grandes por el Amado tiene por pequeñas,  las muchas por pocas, el largo tiempo en que le sirve por corto, por el incendio de amor en que ya va ardiendo.

    4. El cuarto grado de esta escala de amores en el cual se causa en el alma, por razón del amado, un ordinario sufrir sin fatigarse… el espíritu aquí tiene tanta fuerza, que tiene tan sujeta a la carne y la tiene en tan poco, como el árbol a una de sus hojas.

    En ninguna manera aquí el alma busca su consuelo ni gusto, ni en Dios, ni en otra cosa, ni anda deseando ni pretendiendo pedir mercedes a Dios, porque ve claro que hartas las tiene hechas…

    Noche oscura, Libro segundo, cap. XVIII –

    de «Obras de San Juan de La Cruz»

    «El Monte Carmelo» – Madrid –Pags. 461/2 /3/4 – 1931

    Links:

    Obras Completas

    Carmelitas descalzos

    Carmelo Seglar

    Haz click para dejar un comentario

    • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
    • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
    • Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
    • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
    • Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit
    • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
    • Compartir en Tumblr (Se abre en una ventana nueva) Tumblr
    • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
    Me gusta Cargando…

Más recientes
1 … 745 746 747 748 749 … 930
Anteriores
El Santo Nombre

Últimas publicaciones

  • El combate de la mente

  • El obrero de la devoción

Hesicasmo

  • Comentarios, lecturas y prácticas sugeridas →
  • La biografía espiritual →
  • Dos cursos de Filocalía →
  • Textos propios del blog →
  • Curso de Fenomenología →
  • Ejercicios espirituales (de años anteriores y recientes) →

«Pacientes en la tribulación, perseverantes en la oración»

Rm 12,12

Un sitio web WordPress.com.

Cargando comentarios...
  • Suscribirse Suscrito
    Hesiquía blog
    Únete a otros 1.045 suscriptores

    ¿Tienes una cuenta de WordPress.com? Accede ahora.

  • Hesiquía blog
    Ver el sitio en el Lector
    Gestionar las suscripcionesRegístrateIniciar sesión
    Denunciar este contenido
    Contraer esta barra
%d