
Párrafos de carta personal
– Padre…deme algunos consejos para manejarme en la Internet. Unas pocas palabras que me permitan mantenerme centrado aún en medio de ese tumulto que es la red.
– Tener un plan de acción y atenerse a él.
El mundo en general y mucho mas la internet es un campo con gran cantidad de estímulos. Si te dejas llevar por ellos, cuanto menos terminarás disperso, agotado, habiendo dejado un poco de tus fuerzas aquí y allá. Esto sucede aún con la mejor de las intenciones, sino tomas la firme determinación de mantenerte dentro de lo trazado. Del mismo modo que cuando sales a la ciudad llevas unas notas con lo que debes hacer y tratas de ser fiel a ese esquema.
La facilidad que da la navegación por la red es tal que a uno le parece que no cuesta nada ir un momento a este sitio y luego un momento a aquél otro lugar. Esto no es así, no debe serlo y menos para quién como tu busca el servicio de Cristo y el recogimiento en el corazón. Si te encuentras con una novedad que te parece importante para tu tarea, la marcas en tu agenda para el día siguiente. Verás que muchos estímulos que parecían importantes en el apresuramiento no lo parecen tanto luego de unas horas.
También decide en que horario efectuarás tu tarea y no lo modifiques. Inclúyelo en la regla de vida que llevas. No salpiques tu día con actividad ocasional o divagatoria. Entras en la web en el horario fijado, haces lo planeado y te sales confiado en la acción del Señor. Lo que Él no haga, ningún desmedido esfuerzo lo alcanzará.
– Hacer de la navegación una oración.
Acondiciona tu lugar de trabajo en la web como un ámbito de oración. Ten a mano la Cruz en el escritorio, un icono bien a la vista si es posible encima de la pantalla. Tú sabes que la misma facilidad que se tiene para contactar con comunidades diversas y con hermanos de afinidad espiritual también se produce para quedar bajo la influencia de gente enferma o presa de cualquier alienación. Haz lo tuyo invocando a Cristo y cada tanto apaga un momento la pantalla y efectúa una oración concentrada, exclusiva. Pide la asistencia de la gracia para hacer mejor tu apostolado y protección de las influencias negativas y de tu misma naturaleza caída.
– Da testimonio con tu conducta.
En el momento actual, más que nunca, es preciso dar testimonio de lo que significa seguir a Cristo y su mensaje. La mansedumbre debe ser una virtud a la que atiendas particularmente. Expresar el evangelio recordando a cada paso las bienaventuranzas y permanecer abierto a la inspiración que el Espíritu pueda suscitar en ti. No hagas proselitismo como si la Iglesia se tratara de un partido político en busca de afiliados, buscando sumar adeptos en el propio interés. No impongas a Cristo, solo navega con Él en el corazón que eso irradiará.
– Establece prioridades.
Nuestras fuerzas y nuestro tiempo nunca serán suficientes para todo lo que hay que hacer. Hemos de aceptar que como seres limitados solo podemos contribuir, no resolver. Es que no está en nuestras manos. Sí, el justo esfuerzo, el empeño de acuerdo a tu condición y vocación. Entonces ante inmensa tarea inabarcable, trata de ver con claridad cuál es el talento particular que El Señor te dio y limítate a cultivarlo y expandirlo. Haz lo tuyo cada vez mejor. Acepta tus límites.
Trata al correo electrónico como se trataba al correo postal. Lee despacio las cartas que te llegan. No las contestes de inmediato. Responde según la urgencia real, dando a cada persona la misma importancia, no discrimines, no juzgues y lleva la dirección de tus tiempos para responder. Si te agreden no respondas con violencia, poner la otra mejilla en estos tiempos te identificará como cristiano, de Cristo, a Él pertenecemos y sus enseñanzas seguimos.
Te agradezco tu pedido de orientación, que me sirve para conectarme con lo profundo, tú sabes que cuando se intenta enseñar es uno el que aprende. Te diría finalmente, que siempre que vayas a efectuar este apostolado tan útil y particular que realizas lo hagas en estado de gracia. Internet llega a miles de personas, que sea la gracia del corazón la que pase a través del teclado e inunde el mundo.
Sabes que cuentas con mis oraciones y mi afecto incondicional.
de correspondencia con el Padre Espiritual
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Anunciar a Cristo en Internet
Al recibir este mediodía (hora local) a los participantes del congreso nacional “Testimonios digitales. Rostros y lenguajes en la era digital”, promovido por la Conferencia Episcopal Italiana, el Papa Benedicto XVI resaltó que la misión irrenunciable de la Iglesia también es anunciar a Cristo en Internet, mostrando a todos la verdadera dignidad de la persona creada por Dios para que con Él llegue a su plenitud.
Al iniciar su discurso en italiano, el Santo Padre hizo un breve diagnóstico sobre las nuevas realidades virtuales, en medio de las cuales “aumentan los peligros de homologación y control, de relativismo intelectual y moral” y expresó su deseo de que este congreso apunte a “reconocer los rostros, supere esas dinámicas colectivas que pueden hacer desaparecer la percepción de la profundidad de las personas y quedarse en su superficie: cuando esto sucede, se convierten en cuerpos sin alma, objetos de cambio y de consumo”.
Al hablar luego del camino de humanización, Benedicto XVI recordó su encíclica Caritas in veritate en la que señala la necesidad de que los medios estén centrados en “la promoción de la dignidad de las personas y los pueblos, estén animados por la caridad y puestos al servicio de la verdad, del bien y de la fraternidad natural y sobrenatural”.
De Benedicto XVI
Extraído de: ACI Prensa


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