Estimadas hermanas y hermanos en Cristo Jesús.
Será de mucha utilidad, antes de comenzar el ejercicio espiritual sobre la oración de Jesús, definir con claridad la frase que utilizaremos cuando hagamos oración.
Sabemos de lo completa e indicada que es la frase usada tradicionalmente, pero también conocemos los beneficios que resultan de orar expresando aquella necesidad de nuestro momento vital.
Lo único imprescindible en nuestra jaculatoria será la inclusión del Nombre de Jesucristo. (San Juan 14, 13 -14) (San Juan 16, 23 – 24)
Nuestra oración habrá de contener aquello que necesitamos conforme a la voluntad de Dios.
Habrá quien pida misericordia, fuerzas, fe profunda, la gracia del Espíritu, la paz del corazón… otros el don del silencio; la conformidad con lo que vendrá, la gracia de la caridad fraterna…
Es importante que la frase elegida resuene en nuestro corazón entrañablemente. Al concebirla debe conmovernos, debe manifestar lo que como hijos nos sentimos movidos a orar.
Por supuesto que quién esté asentado en la oración de Jesús y habituado a una frase determinada no tendrá porque plantearse algún cambio.
Nos tomamos estos días para definirla y empezaremos el ejercicio espiritual el próximo miércoles 22 de agosto, pidiendo la intercesión de Santa María Reina.
Recomendamos especialmente vivir el sacramento de la reconciliación antes de iniciar el ejercicio espiritual; de esta manera, abiertos a la gracia, podremos transformarnos en Cristo. “Acerquémonos a Dios y Él se acercará a nosotros…” (Santiago 4, 8)
Un saludo fraterno para todos invocando el Nombre de Jesucristo.

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