
Ejercicio espiritual sobre “El peregrino ruso”
Para el 20 de septiembre
___________________________________________________
Breve comentario y ejercicio
Estimad@s herman@s en Cristo Jesús.
Os proponemos para este último día un doble ejercicio:
El primero consistirá en que mientras continuamos la tarea de repetir la oración de Jesús, del modo que nos haya parecido más conveniente, prestemos especial atención a los sonidos.
Durante todo el día, intentemos trasladar nuestro foco de atención hacia el sentido del oído.
Cuando caminemos, en nuestro cuarto, al cocinar… en todas las actividades prestar atención a la multitud de sonidos, poniendo una actitud interna de escucha.
Sin juzgar, sin querer modificar nada, solo escuchar.
Y de entre todo ello, permanezcamos especialmente atentos a los espacios de silencio o de cuasi silencio.
Es muy probable si se esmeran en el ejercicio, que de vez en cuando adviertan insospechados intervalos de quietud , no previsibles, que irrumpen en medio de lo cotidiano. Y allí también, solo continuar escuchando, escuchar.
Permanecer a la espera.
El segundo ejercicio consistirá en comentar para los demás herman@s que han participado.
Comentar lo vivido este día puede ser, pero también y sobre todo realizar una síntesis de lo vivido en los ejercicios espirituales.
Puede ser algo corto, que vaya a lo medular, una descripción veraz de lo vivido, aun cuando pueda parecernos que no vale la pena o que nos fue muy mal. Todo sirve tomado con buena actitud de superación. Y quién quiera extenderse también puede hacerlo.
Quizás podamos regular algún sistema de intercambio específico que nos permita seguir trabajando e intercambiando más allá de la finalización de este ejercicio.
Finalizaremos el ejercicio en las últimas horas de este día 20/9 que se inicia.
Un saludo fraterno para tod@s invocando a Jesucristo
____________________________________________________________________________
Textos de meditación
«El alma que se encuentra interiormente unida a Dios, experimenta una alegría tan grande que se torna cual un niño simple y bueno; no condena a nadie, griego, pagano, judío o pecador, sino que a todos considera con la misma mirada pura; encuentra alegría en el mundo entero y desea que todos alaben a Dios -griegos, judíos y paganos-«.
de Marcos el asceta – en Filocalía
«Uno es el rostro de las Escrituras que se muestra a la mayoría de los hombres, incluso a los que creen conocerlas, y otro rostro es el que se revela al hombre que se ha consagrado a la oración incesante, es decir, al hombre que piensa continuamente en Dios tanto como respira, aunque sea considerado por el mundo como un hombre sin cultura y sin ninguna formación».
de Pedro Damasceno en Filocalía


Invoca a Jesucristo y deja tu comentario, puede servir a otros.