Del «Arte de la oración» Compilación de textos de Chariton de Valamo. Editorial Lumen 1990
«El Nombre del Señor, descendiendo en las profundidades del corazón, doma al dragón que cuida las pasturas, salva al alma y la fortifica.
Mantén siempre el Nombre del Señor sobre tus labios y en tu corazón, de tal manera que tu corazón absorba al Señor y que el Señor absorba tu corazón, y que ambos lleguen a ser uno. No dejes a tu corazón alejarse de Dios, permanece con Él.
Conserva siempre tu corazón en el recuerdo de nuestro Señor Jesucristo, hasta que ese nombre esté rotundamente arraigado en ti y tú ceses de pensar en otra cosa. Y de esta manera, Cristo será glorificado en ti».
Calisto e Ignacio Xantópoulos
«Si queréis verdaderamente desembarazaros de vuestros pensamientos, estar verdaderamente silenciosos y vivir en la alegría sin esfuerzo, con un corazón sobrio y pacificado, haced que la Oración de Jesús se una a vuestra respiración, y en pocos días veréis que todo eso se realiza».
Hesiquio de Batos
*
Un rap sobre los cristianos perseguidos


Invoca a Jesucristo y deja tu comentario, puede servir a otros.