El Nombre de Jesus y su poder salvifico
12 respuestas a «El Nombre de Jesus y su poder salvifico»
-

Que devoción tan hermosa ! Meditación…Oración..Espiritualidad…difícil explicar, y comprender su profundidad.
-

Que gratificante para el alma beber de la sabiduria de los mayores desde estas paginas. Muy agradecido en Cristo Jesús.
-

¡Gracias!
-
-

La fuerza no esta en la fonética, sino en la presencia. El Nombre debe salir en el silencio del interior del corazón.
-

¡Alabado sea JesuCristo!
👍 -

Son para mí, un religioso católico, un descubrimiento eso de la lucha contra los pensamientos. Es esencial para avanzar en la vida espiritual. Para mí han sido iluminadoras las palabras de Hesiquio de Batos (o el Sinaita): «El luchador del combate interior debe tener en cada momento estas cuatro cosas: humildad, suma atención, rechazo de los malignos y viles pensamientos, y debe tener a punto la ayuda de Cristo, porque nuestro Señor odia a los soberbios y orgullosos».
Por tanto, es una enorme fuerza para avanzar espiritualmente:
1. Humildad. No todo depende de nosotros en la lucha espiritual.
2. Hemos de estar vigilantes para que los malos pensamientos (de ira, de miedo, de obsesión) no entren en nuestro corazón.
3. Rechazo de los pensamientos cuando veamos que nos están quitando la paz, poniendo nerviosos, tristes, enfurecidos, deprimidos.
4. Oración. Es fundamental invocar a Cristo. Pueden valer las palabras conocidas por la tradición cristiana oriental de: «Señor Jesucristo, hijo del Dios vivo, ten misericordia de mi».
Así tendremos más paz. Lo que nos oprime dará paso a la libertad en nuestro corazón, en nuestro espíritu, en nuestra alma. -

cerrar los ojos y decir con mucha tranquilidad el nombre de Jesús durante 20 minutos, nos ayuda a seguir viviendo este mundo tan especial, con mucha paz y en presencia de El.
-

“Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí”. PAZ Y BIEN
-

gracias por recordarnos la importancia del nombre para mantener viva la presencia.
Un saludo en el nombre de Jesus -

¡AMÉN!
-

Qué bella expresión de la sublime verdad de la fe: «[…] por más míseros que nos percibamos o por más indignos de la misericordia que nos consideremos, si el Paráclito nos ha impulsado a nombrar a Jesús… estamos salvados.»
Y junto con el salmista, me uno orando: «No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria…»-

muy cierto lo que dices
-


Invoca a Jesucristo y deja tu comentario, puede servir a otros.