«La Escritura es mucho más necesaria para vosotros que estáis en medio del mundo» (Orígenes)
«La lectio divina era el paraíso del monje, el lugar de sus deleites espirituales. Ella le consolaba en sus pruebas, le purificaba de sus pasiones, le mantenía fervoroso en el servicio divino; pero también le procuraba las lágrimas de la compunción, la voz de su oración y el alimento de su contemplación. Notemos este último punto. El monacato primitivo… no concibe una contemplación de Dios que no brote de la Escritura leída, meditada, profundizada y asimilada por el monje…»
de «El monacato primitivo» de García Colombás


Invoca a Jesucristo y deja tu comentario, puede servir a otros.