Estimadas hermanas y hermanos en Cristo Jesús, iniciamos ahora el ejercicio espiritual virtual en base a la lectura orante del libro «Relatos de un peregrino ruso».
Todo será práctica, porque incluso la lectura es tal si se hace con atención, tranquilidad y actitud de unción. (1)
Desde el miércoles 22 de agosto y hasta el martes 28 inclusive, nos concentraremos en el primer relato del libro. Cada uno puede leerlo cuantas veces crea necesario esta semana, pero cada día destacaremos algún párrafo que consideramos destacado y haremos un breve comentario acerca del mismo.
Sugerimos leer íntegro el primer relato antes de iniciar el ejercicio espiritual y luego ir tomando contacto con el texto nuevamente durante la semana.
Cada día hay que efectuar una práctica al menos de la oración de Jesús.
Habrá quién pueda más y quién menos, pero como mínimo un momento al día habrá que dedicar a esta forma de oración si es que queremos crecer en ella. Este tiempo no debería ser menor a 30 minutos.
Quién disponga de tiempo y lo desee, puede intensificar su práctica de la oración el tiempo y por los períodos que considere adecuados.
Ocasionalmente durante el día pondremos breves párrafos sobre la oración de Jesús de diversos autores, a fin de estimular nuestro recuerdo y deseo de profundizar en la oración del corazón.
Será parte importante del ejercicio espiritual, que cada uno comente lo vivido, con sinceridad, al final de su jornada o de su momento de oración.
Le sirve a uno mismo como evaluación que ayuda a tomar conciencia y a los demás partícipes para enriquecerse con lo experimentado por los otros hermanos en la fe. El cuaderno de notas que sugeríamos, servirá sobre todo al final de la práctica concreta realizada; ya que anotar lo vivido en la oración, de inmediato, permitirá tener más frescas las vivencias.
Quién pueda acérquese al blog dos o tres veces en el día para leer los comentarios o lo que vamos agregando.
1) Unción: Actitud de respeto y reverencia. Disponerse ante lo sagrado.
Pidamos la intercesión de Santa María Reina, para que El Señor nos conceda la gracia de la oración continua del corazón.
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Al principio, a menudo se pronuncia la Oración de Jesús forzadamente y por obligación. Pero si tenemos la firme intención de vencer nuestras pasiones, por la oración y con la ayuda de la gracia divina, entonces, como las pasiones disminuyen con la práctica frecuente de la Oración y la perseverancia, la oración misma se hace poco a poco más fácil y más atrayente.
de los Startsy del monasterio de Valamo en «Apéndice» de «Arte de la oración» textos de Teófano el recluso / Pag. 219 Ed. Lumen 1979 Argentina


Invoca a Jesucristo y deja tu comentario, puede servir a otros.